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TU PRÍNCIPE NO TE QUIERE BORRACHA…

Desde niñas crecemos con la idea de que nuestro hombre ideal es parecido a un príncipe sacado de un cuento de hadas y que eso es lo que merecemos, sin embargo a medida que vamos creciendo algunas mujeres nos empezamos a comportar de manera opuesta a como se debe comportar una princesa, en ocasiones hasta nos vamos dejando “desgastar de cualquier plebeyo”.

Conductas como, tomar en exceso, coquetear y textear con uno y con otro, tener juego de palabras y de intenciones, el no ser claras o directas cuando tenemos algún pretendiente, no solo son puertas que se abren al enemigo o a las tentaciones, sino que entre más intentamos abrir nuestro corazón a lo que llega y no a lo que realmente deseamos, más se retrasara esa bendición que puede ser ese hombre soñado.

A continuación te diré las razones por la cuales tus acciones deben ser congruentes con tus exigencias.

  1. “Fiera” en la cama, dama en la calle: ¿Cómo pedir un príncipe si nos comportamos como unas plebeyas? Nuestra tipo de ropa, las amigas muy rumberas, demasiadas salidas nocturnas, como nos vendemos en las redes sociales, entre otros harán que nuestras acciones se vean incongruentes frente a lo que decimos ser y los hombres no son bobos,  ellos saben qué tipo de mujer es la que desean como esposa.
  2. El alcohol cumple con su deber: No es lo mismo una mujer con tragos que sin ellos, en algunas ocasiones en su mayoría el alcohol hace que nuestro comportamiento cambie, algunas se vuelven más efusivas y sonrientes, a otras les aflora ese lado sexy y oculto, es diferente en cada ser humano, pero lo que sí es comprobado, es que no estamos en nuestros 5 sentidos, así que trata de cuidar la impresión que dejas y como te muestras ante los demás, a ellos sí que le importa eso.
  3. Estragos en tu corazón: Una vez entras en la onda de las salidas, las rumbas el alcohol, empiezas a creer que eso es lo que necesitas para llamar la atención de ese chico que tanto te gusta, y sin saberlo lo que estás haciendo es conducirte cada día a dejar un vacío irreparable en tu corazón, entonces cuídalo, medita, ora, lee un libro, escucha una predica, eso alimentara mil veces más tu ser que mil salidas nocturnas.

Así que mi bella dama, no te confundas que el ser alegre no tiene nada que ver con el alcohol, cuando necesitas alcohol para sonreír, para estar feliz revisa adentro que está pasando, quizá es que sin darte cuenta te fuiste apagando y necesitas de esto para sentirte viva.

Si de verdad quieres un hombre tal cual lo has soñado, pide a Dios un hombre de Dios, ese hombre que lo ame primero a él, porque si ese hombre está dispuesto a que Dios sea lo primero en su vida, de seguro va a saber tratarte como la princesa que eres.

Espero te haya servido mi escrito, déjame tus comentarios que te responderé.

Con Amor May…

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